domingo, 18 de junio de 2017

HIPERMETROPIA

Qué es la Hipermetría?

La hipermetropía es un defecto de refracción o error en el enfoque visual por el que las imágenes se enfocan por detrás de la retina, en lugar de en la retina; de ahí que los hipermétropes tengan visión borrosa y una cierta incomodidad ante los objetos cercanos. Esta ametropía puede ser causada por el hecho de tener ojos más cortos en el eje anteroposterior o de tener una cornea demasiada plana.





Qué síntomas produce

El principal síntoma de la hipermetría es ver borroso de cerca, aunque también se puede ver borroso de lejos en casos de hipermetría elevada. Por el contrario, cuando la hipermetría es baja se puede ver bien de cerca y no tener sintomatología, y hasta realizar esfuerzos visuales durante horas, como leer o estar frente al ordenador.

Normalmente, tras esfuerzos prolongados en cerca, se puede desencadenar cansancio ocular, incomodidad, incluso dolor de cabeza. Esta incomodidad se traduce en una dificultad para concentrase y mantener una visión clara durante la lectura, así como en tener los ojos irritados con picor y lagrimeo tras realizar la tarea.

En los niños la capacidad de acomodación del cristalino es mayor que en adultos, por lo que ésta suele ser suficiente para compensar hipermetropías bajas y poder enfocar bien objetos cercanos.


Cómo se trata

La corrección de la hipermetría es más complicada que la de la miopía. Ésta va a depender de la edad, del grado de hipermetría, y sobre todo, de la sintomatología que se presente. Se corrige mediante gafas o lentes de contacto, realizándose mediante lentes convergentes (positivas) que llevan la imagen a la retina.

La hipermetropía se puede operar bien mediante una cirugía corneal con Láser excimer-femtosegundo o con lentes fáquicas, que son lentes que se colocan entre la cornea y el cristalino de forma reversible.




diferencias entre un oftalmologo optometra

DIFERENCIAS ENTRE UN OFTALMOLÓGO, OPTOMETRA Y TÉCNICO ÓPTICO


OFTALMOLÓGO
Un oftalmólogo – medico de los ojos – es un doctor en medicina u osteopatía  que se especializa en los ojos y en la vista. Los oftalmólogos se diferencian de los optómetras y los técnicos ópticos (opticians) en su nivel de formación y en lo que pueden diagnosticar y tratar. Como médico quien a terminado universidad (college)  y al menos ocho años de entrenamiento médico, el oftalmólogo tiene licencia para practicar medicina y cirugía. Un oftalmólogo diagnostica y trata todas las enfermedades de los ojos, hace cirugía ocular, y prescribe y ajusta espejuelos y lentes de contacto para corregir problemas de la visión. Muchos oftalmólogos están involucrados en investigación científica sobre las causas y curas de enfermedades de los ojos y trastornos de la visión.

OPTOMETRA 

Optómetras son profesionales de la salud que brindan atención primaria de la visión, esto incluye pruebas y corrección, diagnóstico, tratamiento y manejo de cambios de la visión. Un optómetra no es un doctor en medicina. Un optómetra ha recibido un grado de doctor en optometría (OD) después de completar cuatro años de escuela de optometría, precedido por tres o más años de estudios universitarios (college). Ellos están licenciados para practicar optometría, la cual involucra hacer exámenes del ojo y de la visión, prescribir y dispensar lentes correctivos, la detección de ciertas anomalías de los ojos, y prescribir medicaciones para ciertas enfermedades de los ojos.

TÉCNICO ÓPTICO

errores refractivos

. EMETROPÍA Y AMETROPÍA

La luz es una forma de energía radiante que da a los objetos su visibilidad dependiendo de la cantidad de luz que se refleje o absorba. Cuando la fuente luminosa está cercana, los rayos luminosos son divergentes al llegar al ojo, mientras que si se encuentra distante, llegarán paralelos. En oftalmología se consideran paralelos los rayos provenientes de una distancia mayor de seis metros, debido al pequeño tamaño del orificio pupilar. Los rayos luminosos llegan a la retina tras atravesar la córnea, humor acuoso, cristalino y vítreo. Debido a los diferentes índices de refracción de estos medios, alteran su dirección a medida que los atraviesan. Si la imagen no enfoca sobre la fóvea, los objetos aparecen borrosos. Básicamente, hemos de considerar dos situaciones ópticas en oftalmología: emetropía y ametropía. Emetropía es el estado refractivo del ojo fisiológicamente normal, en el cual los rayos luminosos que llegan paralelos de un objeto distante, con la acomodación relajada, quedan enfocados en el plano de la retina, dando una imagen nítida del objeto. Ametropía es la situación en la que los rayos de luz paralelos enfocan delante o detrás del plano de la retina y la imagen de un objeto lejano es borrosa. Estas definiciones solo tienen en cuenta los defectos de refracción esferocilíndricos: miopía, hipermetropía y astigmatismo. No obstante, existen otras aberraciones del ojo que pueden ser responsables, en algunos casos, de alteración visual y, por tanto, de ametropía. Son las denominadas aberraciones de alto orden, entre las que cabe destacar por su importancia la aberración esférica y el coma. A la vista de las últimas innovaciones en cirugía refractiva y la gran importancia que está adquiriendo la aberrometría, es conveniente ampliar el concepto de los problemas refractivos, teniendo en cuenta estas aberraciones. De ellas hablaremos brevemente al final .
MIOPIA
En realidad, la miopía no se puede considerar una enfermedad siempre y cuando no se supere una determinada graduación, sino un defecto óptico de refracción, ya que es producto de variaciones biológicas normales del sistema visual que producen un fallo en la correlación entre los diferentes componentes del ojo (curvatura corneal, potencia del cristalino, longitud axial y profundidad de la cámara anterior).

Los síntomas de la miopía pueden presentarse desde la infancia y pueden aumentar con el paso del tiempo al producirse cambios en la graduación. Por regla general, la miopía tiende a estabilizarse a partir de los 18 años. Puede presentarse asociada a otros defectos refractivos, como el astigmatismo (astigmatismo miópico) y la presbicia o vista cansada.

HIPERMETROPIA



En el caso de los niños o jóvenes que padecen hipermetropía, y si su graduación no es muy alta, pueden no manifestar esa falta de agudeza visual ya que compensan la hipermetropía mediante la acomodación (el cristalino incrementa su potencia aumentando su espesor y curvatura por la contracción de los músculos que lo rodean). El continuo esfuerzo de acomodación puede provocar síntomas como fatiga visual, picor de ojos o dolores de cabeza. En el caso de los pacientes mayores de 40 años, la hipermetropía puede confundirse con la presbicia o vista cansada, otro defecto refractivo provocado por la pérdida de la capacidad de acomodación del cristalino y que se debe al paso del tiempo.

En el paciente hipermétrope, la imagen se enfoca detrás de la retina y no directamente sobre ella, a diferencia de lo que ocurre en un paciente emétrope (sin graduación). Este fenómeno se debe, bien a que el ojo el paciente hipermétrope es más corto de lo habitual, o bien a que la potencia óptica de su cristalino y/o de su córnea es menor de lo normal. La hipermetropía puede aparecer sola o combinada con astigmatismo

Este defecto de la refracción afecta a la mayor parte de los recién nacidos, ya que su sistema visual todavía no está completamente desarrollado (hipermetropía fisiológica), pero durante el periodo de crecimiento tiende a corregirse. Cuando el problema persiste y no se corrige de forma adecuada, pueden desencadenarse otras alteraciones visuales, como el ojo vago o el estrabismo.

La hipermetropía no se puede prevenir, pero, especialmente en el caso de los niños, es muy importante detectarla precozmente para ser corregida, por eso son muy importantes las revisiones oftalmológicas periódicas y completas (con fondo de ojo).

CARATA

CATARATA
La catarata es la pérdida de transparencia del cristalino, la lente natural del ojo que se encuentra detrás de la pupila. A través de esta lente pasan los rayos de luz hasta la retina y allí se forman las imágenes. Por ello, cuando el cristalino pierde transparencia e impide el paso nítido de la luz a la retina, el paciente sufre una pérdida progresiva de la vision.

Síntomas

Según el tamaño y la localización de las áreas de opacidad del cristalino, una persona puede o no darse cuenta de que está desarrollando una catarata. Por ejemplo, si ésta se localiza en el borde externo de la lente, la vista no sufre cambios; pero si la opacidad está situada cerca del centro de la lente, generalmente interfiere con la visión. A medida que las cataratas aumentan, la visión puede hacerse más borrosa. Esta disminución de la agudeza visual es uno de los síntomas más claros y típicos en las personas que están desarrollando una catarata.
Los ojos pueden tener una mayor sensibilidad a la luz dificultando la conducción. También se produce una alteración en la percepción de los colores. Y en muchos casos se puede llegar a producir una diplopía (visión doble en el ojo en el que se está produciendo la catarata). Aunque nadie se libra de padecer cataratas, hay personas que tienen mayor predisposición. Los miopes y los diabéticos son grupos de riego a contraer cataratas a una edad más temprana. Existe también un tipo de catarata congénita que la desarrollan los bebés.

Prevención

Aunque las cataratas son muy frecuentes y se produzcan debido al envejecimiento ocular, evitar en la mayor medida de lo posible los factores enumerados en el apartado anterior puede retrasar su aparición, como el abandono del tabaquismo o el uso de gafas de sol para evitar los rayos ultravioletas solares.

Tipos
La catarata más frecuente es la catarata senil, que aparece habitualmente entre los 65 a los 70 años. Pero este dato no es totalmente preciso, ya que pueden existir personas que las desarrollen a una edad más temprana, en torno a los 55 años, e incluso puede haber gente que no las sufra hasta los 80.

Según el Instituto Nacional del Ojo de Estados Unidos, existen además otros tipos de cataratas:
Catarata secundaria: son aquellas que aparecen tras una cirugía por otro problema de ojos, como un glaucoma.
Catarata traumática: aparecen después de haber sufrido un golpe en el ojo.
Catarata congénita: se trata de las cataratas que aparecen al nacer o poco después. En muchos casos, no afectan a la visión debido a su pequeño tamaño.
Catarata por radiación.

Diagnóstico

El paciente suele acudir al oftalmólogo porque percibe una pérdida de visión. Existen pruebas para el diagnóstico como la determinación de la agudeza visual, al leer las letras o las filas y con la lámpara de agudeza visual, puede diagnosticarse si se trata de cataratas.

El médico puede ver una catarata mientras examina el ojo con un oftalmoscopio (un instrumento utilizado para visualizar la parte interior del ojo). Utilizando un instrumento llamado lámpara de hendidura, el médico puede ver la localización exacta de la catarata y la extensión de su opacidad.

Tratamientos

Existen algunos fármacos como gotas, ungüentos, pastillas o incluso dietas especiales o ejercicios oculares que provocan un retraso en la aparición de este envejecimiento ocular, pero no se recomienda ya que la catarata senil va a aparecer irremisiblemente.

El único tratamiento realmente efectivo es la cirugía. Esta técnica consiste en extraer el cristalino opaco. Se realiza con ultrasonido, con el cual se hace una pequeña incisión de 3 milímetros por encima del ojo. Luego se elimina la catarata, y por la misma herida se coloca una lente intraocular de acrílico plegable que reemplaza el cristalino opaco. Como la herida es tan pequeña, no se necesitan puntos de sutura aunque algunos médicos colocan algún punto de seguridad.

En general, las personas que presentan una catarata pueden determinar cuándo desean que se la extirpen quirúrgicamente. Cuando las personas se sienten inseguras, incómodas o son incapaces de realizar sus tareas probablemente sea el momento para la cirugía. No tiene ningún sentido someterse a la cirugía antes de ese punto.

Otros datos
No son causa de ceguera

Las cataratas ya no son causa de ceguera en la mayoría de los casos de los países desarrollados. Puede darse en el caso de que el problema esté muy avanzado. Se pueden distinguir rápidamente porque es posible observar que la pupila en vez de ser negra es blanca. Sin embargo, la persona que la padece no llega al extremo de perder la visión totalmente, sino que sólo percibe luz. Actualmente ya no se llega a estos extremos.
Epidemiología

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), las cataratas no operadas componen el 33 por ciento de las causas de ceguera en todo el mundo. Este dato corresponde a los 285 millones de personas con ceguera (por cataratas u otras causas) en todo el mundo, de los que un 90 por ciento pertenecen a países con ingresos bajos. Un 65 por ciento de los afectados tiene además más de 50 años.

BAJA VISION

BAJA VISIÓN

La baja visión es lo que ocurre cuando se ha perdido una cierta cantidad de visión. La baja visión hace que resulte difícil o imposible realizar muchas de las actividades normales.
A veces la baja visión puede mejorarse con medicamentos, cirugía, anteojos u otras opciones. Si su baja visión no se puede mejorar, hay formas de adaptarse. Puede aprender nuevas formas de aprovechar al máximo la visión que tiene.

La experiencia de la pérdida de visión

Es siempre un duro golpe saber que la visión que se ha perdido no puede recuperarse. Es importante reconocer la ira y frustración que esto puede producir. Conviene obtener ayuda para superar esos sentimientos. Aplique las estrategias de rehabilitación de la visión para mantenerse activo, éstas incluyen ayudas para baja visión y rehabilitación de la baja visión.
Si tiene baja visión, valerse por sí mismo para su cuidado personal y mantenerse activo le ayudará a evitar la depresión. La depresión puede presentarse como fatiga o falta de interés. Si está deprimido, busque tratamiento y asesoría. Un grupo de apoyo de baja visión puede ayudarle a reconocer que su autoestima y el valor que usted pueda tener para otros no dependen de su visión. Usted es importante y, por su propio bien, vale la pena el esfuerzo necesario para lograr aprovechar al máximo la visión que le queda.

Causas de Baja Visión


Algunas enfermedades oculares pueden reducir la visión. Éstas incluyen:
Aunque son enfermedades que pueden presentarse a cualquier edad, son más comunes en personas mayores. Sin embargo, el envejecimiento natural del ojo no es causa de la baja visión.
También las lesiones oculares pueden causar baja visión.
La baja visión puede ser igualmente resultado de cáncer ocularalbinismo o una lesión cerebral. Si tiene estos trastornos o está en riesgo de presentarlos, también estará en alto riesgo de tener baja visión.
on muchos los signos de baja visión, incluyendo el darse cuenta de que resulta difícil o imposible:
  • Leer 
  • Escribir 
  • Hacer compras
  • Ver televisión
  • Conducir
  • Reconocer rostros
Puede ser difícil graduar los distintos controles de los electrodomésticos y otros aparatos de uso diario.
Con baja visión, es posible que tenga problemas al escoger o combinar colores para vestirse. Las luces pueden verse más opacas que antes, trabajar o realizar oficios domésticos puede resultar más difícil.
Los tipos más comunes de baja visión incluyen:

Patrones de visión y pérdida de visión

Visión central

Esta es la visión detallada que utilizamos cuando observamos algo directamente. La degeneración macular (DM) afecta la visión central. La retinopatía diabética puede afectar la visión central o periférica.

Visión Periférica

Esta es la visión menos detallada que utilizamos para ver todo lo que nos rodea. El glaucoma afecta primero la visión periférica. Los accidentes cerebrovasculares pueden afectar un lado de la visión periférica.

Sensibilidad central

Esta es la capacidad de diferenciar objetos de tonos similares como leche en una taza blanca o reconocer rasgos faciales. Todos los problemas oculares pueden disminuir la sensibilidad de contraste.

Percepción de profundidad

Es la capacidad de juzgar la ubicación de los objetos. Una nueva pérdida de visión en un ojo puede afectar la percepción de profundidad, como, por ejemplo, la altura de un escalón.

Procesamiento visual

El cristalino del ojo enfoca los rayos de luz sobre la retina. La retina convierte estos rayos de luz en señales que son enviadas a través del nervio óptico al cerebro, donde son interpretadas como las imágenes que vemos. Un problema en cualquiera de estos procesos afecta de varias formas nuestra visión.

Visiones fantasma del síndrome de Charles Bonnet

De 20% a 30% de quienes tienen pérdida de visión ve imágenes que parecen reales aunque sabe que no lo son. Esto es lo que se conoce como el síndrome de Charles Bonnet (SCB). Se trata de un síndrome que no es una pérdida de capacidad mental sino solo parte de la pérdida de visión en algunas personas. Ayuda considerarlas como el intento del cerebro por reemplazar las imágenes que faltan en el ojo afectado.

VISION BINOCULAR

VISIÓN BINOCULAR

Retomamos la enorme lista de artículos pendientes. Lo siguiente en la lista es “la estereopsis”, pero me iba a salir un artículo muy denso, así que primero voy a hablar de lo que implica que tengamos dos ojos, y eso nos servirá para el artículo siguiente en donde ya nos meteremos de lleno en lo que es visión tridimiensional.
Casi todos los seres humanos nacemos con dos ojos, al igual que la gran mayoría de los animales vertebrados. Y sin embargo, las personas sólo tenemos noción de ver una imagen; es como si sólo tuviéramos un órgano visual. Si tenemos los dos ojos sanos y nos tapamos uno, con el otro podemos leer y ver de lejos y de cerca. Nuestra agudeza visual seguiría siempre siendo del 100%. Entonces, ¿para qué nos sirve tener dos ojos?. ¿Por si uno deja de funcionar?. Realmente sirve para más cosas, pero esquemáticamente, las ventajas de tener dos ojos son:
– Aumentar nuestro campo visual
– Obtener una imagen virtual “mejorada” utilizando las dos imágenes que vienen de cada ojo. Esto es lo que denominaré visión binocular propiamente dicha, o binocularidad.

Ampliando el campo visual

Un ojo humano no sólo es capaz de percibir lo que está exactamente delante suyo; lo que queda a un lado puede ser percibido dentro de cierto margen (aunque esta visión periférica es de menor nitidez, es enormemente útil). En el plano horizontal, un ojo humano abarca 150-160 grados. Cuando el ojo está mirando de frente, el campo visual de la parte externa (es decir, a la derecha en el ojo derecho y a la izquierda en el ojo izquierdo) es de 90º o 95º. Y en la parte interna (la de la nariz) de unos 60º. Por tanto, por el “rabillo del ojo” somos capaces de abarcar mucho campo visual, pero en la parte interna nos estorba la nariz y el puente nasal. Por supuesto, al mover el ojo y la cabeza vamos moviendo esos 150º a nuestro alrededor, y esa coordinación entre los movimientos de los ojos y del cuello hacen que tengamos una percepción de nuestro entorno bastante completa.


Pero si tenemos en cuenta los dos ojos trabajando a la vez, el campo visual en conjunto se amplía a 180º (o un poco más). No está mal. Eso hace que cuando hacemos actividades que necesitan de visión periférica, como por ejemplo conducir, notemos bastante la diferencia si vamos con un ojo tapado. La carretera que tenemos delante del ojo destapado la vemos igual de nítida, pero los coches que vengan por el lado del ojo tapado, no los vemos hasta que no se nos cruzan por delante. En lo de conducir, se nota más cuando no utilizamos el ojo izquierdo porque los adelantamientos y el tráfico por el otro sentido nos vienen de la izquierda.

Combinando la información de los dos ojos

Cada ojo por separado tiene un campo visual de unos 150º, pero no trabajan los ojos de forma independiente: por el contrario, los dos ojos están enfocando al mismo punto. Si el sistema visual del ser humano estuviera pensado como el de un camaleón, para que cada ojo actuara por separado, podrían mirar a zonas diferentes y podríamos tener un campo visual en conjunto de hasta 300º. Pero es justo al contrario, los dos ojos se enfocan al mismo punto. Eso significa que una buena parte del campo visual de un ojo se solapa con el otro. Es decir, un objeto que vemos con un ojo, si no está muy periférico, también lo vemos con el otro. Por tanto, el cerebro recibe información “redundante”; una parte grande del campo visual es percibida por los dos ojos. Eso tiene dos ventajas fundamentales:
– Por una parte, un posible defecto o problema en un ojo, se solventa con el otro. Por poner un ejemplo fácil: el campo visual de un ojo tiene lo que se denomina mancha ciega, que es un pequeño área donde no vemos (en este artículo de mi colega Shora está muy bien explicado). Esto nos pasa desapercibido por varias razones, y una de las causas es que la mancha ciega de un ojo se ve solventada por el otro, que en esa zona este otro ojo ve bien. Otro ejempo en donde uno ojo “cubre” los fallos del otro: cuando en uno aparecen opacidades vítreas, los “hilitos” o “puntos” negros, que expliqué en este artículo.
– Nos permite una mejor visión de las tres dimensiones. Esto lo explicaremos en el siguiente artículo.

Ventajas que se excluyen parcialmente

Si damos vueltas a esta idea, las dos ventajas que nos ofrece tener dos ojos, se excluyen en cierta medida. El aumento de campo visual al utilizar los dos ojos se obtiene precisamente gracias a la parte de campo que no comparten los ojos, lo que no se solapa. Es decir, la zona que no es binocular. En en caso concreto de los seres humanos, son unos 30º grados en cada parte externa.
Y por otra parte, las ventajas de ver una parte de nuestro entorno con los dos ojos a la vez las obtenemos precisamente gracias a la zona del campo visual que es común para ambos. Por lo tanto, si se solapan poco los campos visuales habrá mucho campo visual en conjunto pero poca binocularidad, y si se solapan mucho habrá mucha binocularidad pero poco aumento del campo visual conjunto. En nuestro caso tenemos mucho campo binocular, unos 120º
En los diferentes animales, dependiendo de cómo estén colocados los ojos en la cara y de cómo se coordinen entre ellos, obtendremos más ventajas de un tipo o de otro. Un mayor campo periférico siempre sacrifica binocularidad, y lo mismo al revés: mucha binocularidad sacrifica campo periférico.
Tomemos por ejemplo a las aves. Éstas tienen un cráneo muy afilado, y los ojos le quedan a cada lado: uno claramente se dirige a la izquierda y el otro a la derecha. Apenas hay un pequeño ángulo de frente en el que ambos ojos pueden mirar al mismo objeto. En este caso, las aves hay sacrificado la binocularidad a favor de tener un campo visual muy amplio. En general, casi todas tienen un campo visual común de más de 270º, y muchas están próximas a los 360º. Así pueden ver casi en cualquier ángulo. Por contra, su percepción de las tres dimensiones es inferior que otras especies.
Por otro lado, tenemos a los primates. Los monos inicialmente utilizaban los árboles (y muchas especies de primates todavía lo hacen) para huir de los depredadores, alimentarse, desplazarse, etc. Era fundamental que pudieran calcular bien las distancias para trepar o saltar de una rama a otra. Por ello, en su caso es importante tener buena binocularidad, para poder tener una buena visión en tres dimensiones. Gracias a que la cara de los monos no es afilada y los ojos están enfocados hacia adelante, gran parte del campo visual es común para ambos ojos. Claro, eso implica que no pueden tener un campo visual tan amplio como un ave, por ejemplo.
Y nosotros, como primates, tenemos las mismas características por lo que nuestra binocularidad es buena.

La binocularidad

Estamos hablando todo el rato de este concepto, pero apenas hemos explicado cómo funciona la visión binocular. ¿Qué nos aporta el que los campos visuales de cada ojo se solapen?
En el ser humano, la binocularidad es la situación normal, y exige de varias condiciones que se tienen que dar. Si alguna falla, no obtenemos visión binocular.
Los requisitos son:
– Los dos ojos tienen que estar centrados en un mismo lugar. Eso quiere decir que tienen que mirar al mismo objeto. Cuando esto no ocurre tenemos un estrabismo. Esta coordinación entre un ojo y otro tiene que ser estricta, milimétrica. No vale con que un ojo mire “más o menos” donde está mirando el otro. El centro del campo visual de un ojo tiene que coincidir exactamente con el centro del otro ojo. Así, cuando movemos la mirada, los dos ojos se mueven a la vez y paralelos. Siendo estrictos los ojos no están paralelos, sino que sus ejes tienen una trayectoria convergente en el objeto que fijan: una línea que va desde el centro de la retina, pasa por el centro de la córnea y llega al objeto. En el objeto se unen cada uno de los dos ejes. Lo que pasa es que cuando el objeto está suficientemente lejos estos ejes convergentes casi son paralelos.
– El cerebro tiene que haber “aprendido” a ver con los dos ojos. De las dos teóricas imágenes que vienen de cada ojo, el cerebro consigue “crear” una que es una mezcla de las dos. Es necesario un aprendizaje al comienzo de nuestra vida.
– Necesitamos tener una visión aceptable por los dos ojos. Si un ojo no ve nada, aunque todos los demás requisitos se cumplan, es lógicamente imposible que tengamos visión binocular. Una visión reducida de uno o de ambos ojos puede reducir la binocularidad (o sea, podemos tener, digamos “binocularidad parcial”)
Estos son los requisitos de la visión binocular. Pero, ¿en qué consiste exactamente la “binocularidad”?. Pues nos proporciona 3 características, y cada una se basa en la previa. Es decir, que ordenadas en la lista siguiente, la 2º necesita que se de la 1º, y la 3º necesita de la 2º. Podría darse el caso entonces de tener sólo la 1º característica, o tener la 1º y la 2º, o bien tener las tres (lo que hemos comentado de “binocularidad parcial”)
Las características son:
 Fusión motora: Es la capacidad de enfocar exactamente al mismo sitio con los dos ojos, significa que en (casi) cualquier momento los ojos están perfectamente alineados. Eso implica unos complejos mecanismos en los que si un ojo comienza a desviarse, se centra automáticamente sin que nos percatemos y sin que veamos ningún movimiento. Si la calidad de la imagen de cada ojo es suficiente, y en la infancia se desarrolló a nivel cerebral la visión binocular, tendremos este recurso de la fusión motora. Este recurso una buena garantía para evitar que se nos desalineen los ojos. Aunque exista una tendencia de torcer los ojos, hasta cierto punto la fusión motora lo controlará y evitaremos el estrabismo. De hecho, esto es lo habitual: casi todos tenemos lo que se llama “estrabismo latente”. En la visión cercana o en la lejana, los ejes visuales tendrán con frecuencia una leve tendencia a separarse o cruzarse demasiado. Y nunca (o casi nunca) nos daremos cuenta, precisamente porque la fusión motora inhibe esta tendencia y nos garantiza un correcto alineamiento.
 Fusión sensorial: El cerebro “funde” las dos imágenes en una sola. Por tanto, para una buena parte de lo que vemos, los objetos los percibimos a través de dos sitios diferentes. La forma básica de la función sensorial implica simplemente el aprovechamiento de las dos imágenes, por lo que un pequeño defecto en la imagen de un ojo se puede compensar con el otro.
 Estereopsis: También llamada visión tridimensional. Es la consecuencia de una buena fusión sensorial.



PROTESIS OCULAR


PROTESIS OCULAR



Las prótesis oculares, a diferencia de las cascarillas esclerales, tienen más de 3 milímetros de espesor corneal. En general, una prótesis ocular a medida debe ser adaptada luego de que el oftalmólogo realiza una cirugía denominada enucleación o una cirugía denominada evisceración.

La enucleación consiste en la remoción del globo ocular. Generalmente se coloca un implante ocular para obtener un adecuado volumen y movilidad.

La otra técnica quirúrgica denominada evisceración, consiste en la extracción del contenido del globo ocular (iris, humor vitreo), manteniendo la esclera y en algunos casos la cornea. En este tipo de cirugías no se realiza el corte del nervio óptico y también se coloca un implante ocular para mantener adecuado volumen y movilidad.

Generalmente, luego de la cirugía ocular, el doctor colocará una lente denominada conformador ocular transparente que ayudará a conformar los fondos de saco y facilitará una rápida cicatrización. En ambas técnicas quirúrgicas se recomienda un tiempo post-operatorio de entre 5 y 6 semanas antes de comenzar la adaptación de la prótesis ocular, para permitir una correcta cicatrización de los tejidos. En este lapso, si el paciente lo requiere, es posible colocar una prótesis provisoria para obtener una estética razonable, antes de adaptar la prótesis definitiva a medida pintada a mano delante del paciente.

USO Y MANTEINIMIENTO

Las prótesis oculares, a diferencia de las cascarillas esclerales, tienen más de 3 milímetros de espesor corneal. En general, una prótesis ocular a medida debe ser adaptada luego de que el oftalmólogo realiza una cirugía denominada enucleación o una cirugía denominada evisceración.

La enucleación consiste en la remoción del globo ocular. Generalmente se coloca un implante ocular para obtener un adecuado volumen y movilidad.

La otra técnica quirúrgica denominada evisceración, consiste en la extracción del contenido del globo ocular (iris, humor vitreo), manteniendo la esclera y en algunos casos la cornea. En este tipo de cirugías no se realiza el corte del nervio óptico y también se coloca un implante ocular para mantener adecuado volumen y movilidad.

Generalmente, luego de la cirugía ocular, el doctor colocará una lente denominada conformador ocular transparente que ayudará a conformar los fondos de saco y facilitará una rápida cicatrización. En ambas técnicas quirúrgicas se recomienda un tiempo post-operatorio de entre 5 y 6 semanas antes de comenzar la adaptación de la prótesis ocular, para permitir una correcta cicatrización de los tejidos. En este lapso, si el paciente lo requiere, es posible colocar una prótesis provisoria para obtener una estética razonable, antes de adaptar la prótesis definitiva a medida pintada a mano delante del paciente.

En la adaptación de cada prótesis ocular, realizamos un dedicado trabajo artesanal para alcanzar la simetría palpebral, y optimizar la estética final considerando los contornos y pliegues palpebrales. En la parte interna, la prótesis “copia” el contorno del implante ocular, maximizando así la movilidad de la prótesis ocular y optimizando el confort de uso.

Por su parte el color también es trabajado artesanalmente, copiando los detalles de cada parte del ojo: la corona pupilar, el estroma y el limbo. Cada paciente es capacitado para que pueda fácilmente colocar y sacar su lente y saber como realizar el cuidado y limpieza de la misma.



CASOS CLINICOS










Un trabajo realmente complicado. El paciente presenta una cavidad totalmente insuficiente: carece de fondo de saco (es decir, de volumen); la dificultad crece, además, por la presencia de una enoftalmia acusada (la cavidad se presenta en un plano totalmente atrasado respecto al ojo funcional) y de un entropión severo (los párpados se pliegan hacia el interior).
En primera instancia, se corrige el entropión severo y se adapta una forma que encaje en la cavidad. Es evidente que manifiesta un hundimiento supraorbital debido a su anoftalmia severa, pero debemos dejar que la cavidad se ensanche para aumentar volumen.



El tipo de casos que más satisfacción proporciona tanto a nivel profesional como personal es lograr con éxito la adaptación de una prótesis ocular en bebés. Primero porque son encantadores, y segundo… porque suele ser un milagro que se dejen tocar el ojo.
Ciertamente, se trata de un verdadero reto y una gran responsabilidad para el profesional. Es complicado, pero es posible.